febrero 7, 2023

Revista V+65

El magacine para +65

De vacaciones con familiares dependientes

Llegan las vacaciones y llega el momento de prepararlo todo para disfrutar de un merecido descanso, sin embargo cuando cumplimos los 65 años resulta que nos encontramos que nuestros padres u otros familiares con alguna dependencia necesitan de nuestro apoyo diario, y por si fuera poco otros familiares piensan que como «nos hemos jubilado» tenemos más tiempo para ocuparnos nosotros de los familiares dependientes, sea como fuere, a veces tenemos que planear nuestras vacaciones o nuestros viajes en torno a familiares dependientes, por ello, si nos vamos en familia de vacaciones o si ellos planean pasar unos días solos en algún lugar, vamos a tomar nota de los preparativos que hay que preparar para que cuando lleguen solo tengan que disfrutar y desconectar.

Los pilares a tener en cuenta son:

1.Planificación.

Las personas dependientes suelen tener unos hábitos diarios en los que se sienten cómodos y muchas veces los cambios inesperados les suelen producir momentos de ansiedad y preocupación, por ello es importante presentarles una planificación del viaje que les permita visualizar con calma los días de ocio que se avecinan como algo divertido y sin sobresaltos.

Para ello, haremos una lista escrita para ellos (también en el caso que vayamos todos juntos de viaje), donde detallaremos datos básicos como: destino, duración del viaje en días así como en distancia y tiempo, tipo de alojamiento, distancia del alojamiento a la playa, servicios que ofrece, si disponen de desayuno o pensión completa incluida, posibles planes para visitar lugares cercanos, etc..

En cuanto a la maleta, es importante tener en cuenta el clima que hará en el lugar elegido, metiendo ropa fresca y cómoda si es en una zona con frecuentes alertas por altas temperaturas, elegir prendas de textiles que transpiren y que les resulten cómodas, en cuanto al calzado pensar siempre en calzado cómodo y que permita ventilar el pie. No olvidarse de incluir en su neceser sus útiles de aseo diario, así como su medicación, e incluir siempre una pequeña hoja médica con un resumen de su medicación actual así como el motivo médico por el cual las toma, esta hoja es interesante que la procure llevar consigo encima, y por supuesto no olvidar llevar consigo la tarjeta sanitaria por si ocurriera algún problema durante el viaje.

2.Descansos.

En el punto anterior veíamos la importancia de comentarles la distancia del destino elegido así como la duración que llevará llegar allí. En el caso de no viajar en coche y si el viaje necesita hacer traslados de avión, tren o autobús, hacerle una lista con los cambios que se harán y los tiempos de espera previsto. También es importante si viajan solos, informarse previamente de la distancia entre terminales o andenes en el caso que tengan que hacer trasbordos para así que estén avisados previamente y no se encuentren sorpresas al llegar.

Si viajan en coche, se harán paradas de al menos cada 2 horas para que puedan dar pequeños paseos y estirar las piernas, hacer movimientos de brazos y cuello.

Llevar siempre botellas de agua para el viaje y algún tentempié preparado previamente pensando en alimentos que puedan comer si es que siguen alguna dieta por prescripción médica.

3.Dieta

Una vez en el lugar de vacaciones, no debemos despistarnos de la dieta, muchas personas mayores tienen que seguir una alimentación pautada por su médico.

Todos sabemos que a la vuelta de las vacaciones volvemos con algún kilo de más, de hecho es habitual que la «operación bikini» se empiece unos meses antes de las vacaciones para una vez allí dar rienda suelta a comer todo lo que se nos apetezca. Pero en el caso de las personas dependientes con alguna dieta médica esto puede conllevar algún susto que se puede evitar, para ello es interesante preparar una lista antes de marchar de viaje donde se anota las restricciones de su dieta, y además debajo escribir sugerencias de platos o combinaciones de platos habituales que sí pueda comer y que son frecuentes encontrar en los menús o tapas de los bares y restaurantes veraniegos, de este modo a la hora de pedir la comida nos ahorramos momentos de ansiedad pensando en qué pueden o no pueden comer.

4.Ocio

Otro aspecto a tener en cuenta, son los esperados y continuos momentos de ocio que nos ofrecen las vacaciones, así si vamos a zona de playa, no olvidarnos de su bienestar, incluyendo una silla plegable, sombrilla, nevera con agua fresca, tentempiés y por supuesto sombrero y protector solar.

Si la idea es visitar zonas con visitas a lugares emblemáticos o turísticos donde sea necesario caminar, procurar hacerlo en momentos del día de no mucho calor evitando las horas centrales del día, procurarles «el momento siesta» después de comer y sobre todo ropa y calzado cómodo. Un ventilador de cuello portátil les puede ser muy útil y práctico para los días de calor (ver modelos click aquí).

Siguiendo y planificando con antelación estos cuatro puntos básicos, conseguimos que las vacaciones sean lo que deben ser, momentos de descanso y desconexión para todos.